viernes, 1 de septiembre de 2017

Seguridad privada: 700 euros




Seguridad privada: 700 euros por vigilar aeropuertos, ministerios o centros comerciales



La reforma laboral y las ofertas a la baja en los concursos públicos han hecho que los salarios y las condiciones de los trabajadores del sector estén bajo mínimos


Un 17% de la facturación del sector procede de las administraciones públicas


"Es sangrante que empresas que presentan ofertas que matemáticamente son imposibles ganen contratos importantísimos con la Administración", critica CCOO


Fuente: eldiario.es/Ana Requena Aguilar /30/08/2017


Están en las estaciones de tren, en los controles de los aeropuertos, en las entradas de edificios oficiales, en centros comerciales o en eventos como un partido de fútbol o un concierto. Los vigilantes de seguridad son la cara de la seguridad privada, un sector que, año a año y contrato a contrato, se ha precarizado cada vez más.


La reforma laboral y los bajos precios de los concursos públicos han hecho que los salarios y las condiciones de los trabajadores del sector estén bajo mínimos. Los sueldos en muchas empresas están muy poco por encima del salario mínimo interprofesional y en el mejor de los casos están en 1.100 euros. El conflicto de los trabajadores del aeropuerto de El Prat en Barcelona es el episodio más visible de un problema que va mucho más allá.
La seguridad privada emplea a unas 78.200 personas como vigilantes de seguridad, según una de las patronales, la Asociación Profesional de Compañías Privadas de Servicios de Seguridad (Aproser). El 87% de estos trabajadores son hombres y su edad media es de 42 años. Un 17% de toda la facturación del sector procede de las administraciones públicas y ahí es donde radica uno de los principales problemas.


Los sindicatos señalan a los concursos a la baja de las administraciones, que premian la oferta económica más reducida sin tener en cuenta otros criterios. "Son puras subastas. Es sangrante que empresas que presentan ofertas que matemáticamente son imposibles ganen contratos importantísimos con la Administración", critica el secretario de Acción Sindical de Construcción y Servicios de CCOO, Daniel Barragán, que explica que esas ofertas se materializan luego en recortes de plantilla, reducciones salariales y turnos interminables.


El caso ha llegado a ministerios como Defensa o Empleo. El departamento que dirige Fátima Báñez adjudicó la vigilancia de los Centros de Atención al Refugiado a la empresa Sinergias de Vigilancia y Seguridad, con un convenio propio que reduce el 90% de los pluses de nocturnidad o festivo respecto al convenio estatal y que paga un sueldo de unos 700 euros. En el caso del ministerio dirigido por María Dolores de Cospedal, la adjudicación de la seguridad a la empresa Marsegur hizo que los trabajadores perdieran unos 400 euros frente al convenio estatal.


Los sindicatos tienen la vista puesta en la Ley de Contratación Pública que se negocia. Ese puede ser el instrumento que evite que los concursos y las licitaciones premien a este tipo de empresas. Cada vez más administraciones incluyen cláusulas sociales o estrategias para garantizar condiciones laborales dignas en las empresas con las que contratan. Es el caso de los ayuntamiento de Madrid y Zaragoza, o de los gobiernos autonómicos de Navarra, Aragón o Islas Baleares. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha resuelto el contrato de la empresa que les proporcionaba la vigilancia privada, Sinergias, por aplicar bajadas salariales a sus trabajadores.


La reforma laboral, clave


El problema, no obstante, excede a las administraciones. "Es un problema de modelo, durante estos años se ha distorsionado. El criterio para contratar, sea la Administración o un cliente privado, es el económico: se premia la oferta más barata y se deja fuera la calidad del servicio", dice el responsable federal de Seguridad Privada de UGT, Diego Giráldez. Ahí entra en juego el segundo factor a tener en cuenta en los conflictos que vive el sector: la reforma laboral.


La norma aprobada por el Gobierno en febrero de 2012 cambió las reglas de la negociación colectiva: desde entonces, el convenio de empresa prevalece sobre cualquier otro. Conflictos como el de las camareras de piso o el de los vigilantes de seguridad son la concreción de ese precepto abstracto. Algunas empresas firman sus propios convenios, en muchas ocasiones con una representación sindical creada ad hoc, que tiran por tierra los salarios y las condiciones firmadas en los convenios sectoriales y estatales.


"La reforma laboral es lo que más daño ha hecho. Peleas de precios brutales ha habido desde hace años, pero la posibilidad que dio la reforma de que las empresas hagan valer su propio convenio se lo ha cargado todo", apunta Daniel Barragán, de CCOO.


Mientras que una empresa que aplica el convenio estatal puede pagar un sueldo de unos mil euros, las que tienen su propio convenio tienen salarios base que rondan los 700 euros. Es el caso de los vigilantes del Ministerio de Defensa, según denuncia UGT, que calcula que un 20% de los vigilantes de seguridad en activo trabaja ya en este tipo de empresas.


La Audiencia Nacional ha anulado decenas de estos convenios de empresa en varios sectores y los sindicatos siguen denunciando. "Pero el proceso es largo. Muchas empresas siguen aplicando su convenio mientras recurren y hasta que hay sentencia firme", precisa el representante de UGT, Diego Giráldez. Hasta la patronal considera que esta "competencia desleal" es uno de los principales problemas del sector. El convenio estatal, que ya ha caducado pero que sigue aplicándose, incluye un artículo en el que patronal y sindicatos se comprometen a solicitar a las administraciones su cumplimiento en detrimento de otros acuerdos.


En lo que las partes no coinciden es en el contenido del nuevo convenio colectivo que tienen que negociar para los próximos años. Los sindicatos dicen que los planteamientos de la patronal son "regresivos" y que no firmarán nada que suponga recortes. La patronal recuerda que el sector arrastra aún unos resultados negativos. Las negociaciones están paralizadas y, mientras, los vigilantes de decenas de infraestructuras en distintos puntos del país preparan movilizaciones para otoño si sus condiciones no mejoran. "Eso es un polvorín", resume Daniel Barragán.


El Gobierno ha anunciado que en los próximos días iniciarán conversaciones con organizaciones sindicales y patronales para analizar la situación del sector, tal y como pedían los sindicatos. El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, ha anunciado este miércoles en el Congreso q ue este grupo de trabajo analizará "cuantas cuestiones contribuyan a la mejora del servicio y las condiciones de trabajo de la seguridad privada en el transporte terrestre, marítimo y aéreo", con "especial incidencia", ha dicho, en la contratación pública, la estabilidad laboral, la formación profesional en el sector, los tiempos de trabajo y la seguridad y la salud laboral.




Al no alcanzar ambas partes un acuerdo, fue la Generalitat, con competencias en la materia, la que trató también sin éxito de mediar en este conflicto.


Cuando también fracasó la intervención del Gobierno catalán, es cuando entró en escena el ministerio de Fomento. Lo hizo, explicó Íñigo de la Serna, porque cuando los trabajadores de Eulen anunciaron paros indefinidos de 24 horas desde el 14 de agosto, la situación cambió. Entonces, dijo el ministro, se ponía en riesgo la seguridad en el aeropuerto de la Ciudad Condal, lo que hizo necesario recurrir a la Guardia Civil.


A posteriori, el ministerio decidió solucionar el conflicto vía laudo –que será entregado mañana a las partes– porque se daban las condiciones para recurrir a esta medida.

viernes, 25 de agosto de 2017

Prosegur obligada a realizar cuadrantes anuales






Prosegur obligada a realizar cuadrantes anuales





Os dejo aquí una resolución de la inspección de trabajo que explica claramente que EN LOS SERVICIOS FIJOS Y ESTABLES ES OBLIGATORIO CUADRANTE ANUAL.

Por aquí dice que Prosegur argumenta no se qué y no se cuánto para no haberlos hecho.
Pero todos sabemos que es para pasarse por el mismísimo forro de las milongas la cuestión del débito y no débito de horas de un mes a otro, y para poder imponer vacaciones cuando les de la real gana a aquellos trabajadores que nunca se quejan, en los meses en los que no se llega a las horas de jornada por alguna "extraña razón".

Dejemos de aceptar cuentos chinos de nuestras empresas de una vez, y denunciemos estas cosas si suceden en nuestros servicios. Os dejo estas bellas imágenes para que veáis que es obligatorio el cuadrante anual en vuestros servicios fijos, y dejéis de creeros las tonterías que puedan contaros vuestras empresas. En TODOS. No en algunos, ni a veces, ni si eso y tal quizás...
















alertcops



El árbitro del conflicto de El Prat admite que ninguna parte "quedará contenta"


·         Comité y Eulen se reúnen por primera vez con Marcos Peña, que buscará "limitar el daño"
·         Dice que "todos los grandes aeropuertos tienen conflictos similares"
·         Entregará el laudo el miércoles

Los miembros del comité de Eulen, durante la reunión mantenida ayer con el árbitro del conflicto laboral Marcos Peña.


El árbitro que debe resolver el conflicto de los trabajadores de seguridad de Eulen en el Aeropuerto de El Prat, Marcos Peña, se reunió ayer por primera vez con el comité y con la empresa, y aseguró que buscará "limitar el daño" a las partes y mejorar la prestación del servicio y la calidad del trabajo, aunque admitió que ninguna parte "quedará contenta" con la resolución del laudo.

Peña es la persona nombrada por el Gobierno para dictar el laudo de obligado cumplimiento con el que se pretende zanjar un conflicto laboral que ha provocado largas colas de pasajeros este verano en los controles de seguridad del aeropuerto de Barcelona.



LA PLANTILLA DENUNCIARÁ LA IMPOSICIÓN DEL ARBITRAJE Y NO RECONOCERÁ EL LAUDO, PERO EULEN LO "ACATARÁ"
"Sabiendo que nadie va a quedar contento, lo que hay que hacer es limitar el daño y mejorar la prestación del servicio, la calidad del trabajo y la salud de los trabajadores, así como la capacitación de los mismos", apuntó el árbitro tras reunirse con representantes del comité de huelga. Peña subrayó que su objetivo es "conciliar intereses", no "dar la razón a nadie", ya que "ningún trabajador va a la huelga por capricho" ni "ninguna empresa es mala por naturaleza".

El árbitro aseguró que su intención es entregar el laudo a las partes el próximo miércoles 30, un día antes del límite establecido, para que lo estudien, si bien recalcó que el dictámen será de obligado cumplimiento. Antes de esa fecha, pretende seguir con las reuniones con el comité y la empresa, y manifestó su voluntad de encontrarse también con Aena y con responsables del Departamento de Trabajo de la Generalitat, de la que aplaudió su labor como mediador.
Peña reconoció que el conflicto laboral de El Prat, que afecta a los trabajadores encargados de la seguridad de los controles de pasajeros, no es singular, sino que "todos los grandes aeropuertos tienen conflictos similares".
Tras la reunión, el asesor del comité de huelga de Eulen, Juan Carlos Giménez, detacó el tono "afable" de Peña. "Ha estado bien, es un hombre afable e iremos viendo cómo van los resultados; se ha dado cuenta de que no es un tema sólo económico, sino que el problema es mucho más complejo", apuntó en declaraciones a los medios en la terminal T2 de El Prat.
Sin embargo, Giménez sostuvo que los trabajadores no reconocerán el laudo que se dicte porque se han "pisado" sus derechos. "No reconocemos el laudo, iremos por la vía de la denuncia, pero que estamos dispuestos a hablar con el árbitro y a traerle todo lo que nos pida". Con todo, Giménez admitió que los trabajadores votarán en asamblea el laudo y, en caso de que estén de acuerdo en asumir las condiciones del mismo, se habrá acabado el conflicto laboral.
En paralelo, está previsto que los empleados se reúnan en otra asamblea este próximo domingo para decidir si convocan una nueva huelga en los controles de seguridad de El Prat, en este caso como protesta por el despido de "cuatro o cinco" empleados, que aseguran que se han producido como represalia de todo este conflicto.

Por su parte, fuentes de la dirección de Eulen señalaron ayer, tras la reunión con Peña, que asumirán el dictamen del árbitro como ya hicieron antes con la propuesta de la mediación de la Generalitat, que incluía un complemento de hasta 200 euros mensuales por trabajador en 12 pagas. "La empresa acatará lo que el señor Peña decida", resumieron.

jueves, 24 de agosto de 2017

AlertCops La aplicación permite avisar de delitos que se están cometiendo a la Policía y Guardia Civil

AlertCops, la desconocida app de la Policía para denunciar delitos

La aplicación permite avisar de delitos que se están cometiendo a la Policía y Guardia Civil


Los móviles están en nuestras manos todos los días. Los usamos a todas horas y se han convertido en pocos años en algo con la que muchos ya se ven incapaces de vivir. El móvil, que sirve para hacer más fácil la comunicación, también permite avisar a las autoridades pertinentes de posibles crímenes. Y Para eso, precisamente, existe AlertCops, ya que permite avisar a la Policía o a la Guardia Civil de un posible crimen y, en vista de los recientes eventos, no está de más tenerla a mano.
Aunque la aplicación ya tiene tiempo y se han visto algunas campañas de publicidad en zonas transitadas, AlertCops es un servicio de la Policía bastante desconocido.
La aplicación permite enviar denuncias rápidas, por ejemplo, un atraco o robo. Pero también peleas, agresiones sexuales, de violencia de género, vandalismo, daños a la propiedad pública o privada… Incluso permite avisar de posibles casos de acoso escolar o generar una alerta de personas desaparecidas.
Aunque todos estos casos se pueden realizar mediante los números de teléfono de urgencias, como el 112 o 091, está disponible en varios idiomas, lo que ofrece una forma más sencilla de explicar un posible delito a personas que no hablan español. Además, es accesible para personas con discapacidades auditivas o vocales.
No es anónima, requiere un registro con tus datos personales y a la hora de mandar una denuncia datos como la localización, tu nombre, DNI o teléfono móvil de registro se usan para rellenar la denuncia. Es más, la aplicación es incompatible con localizaciones simuladas.
Una vez realizas una alerta a los cuerpos de seguridad, se crea un caso que va actualizándose en una conversación con un agente de seguridad. En este chat se puede escribir para ir actualizando el caso.
La aplicación es gratuita y puedes descargarla para Android o para iPhone.

Efecto Prat: Los vigilantes de seguridad deben aprender a defenderse y a trabajar en equipo.





Los vigilantes de seguridad deben aprender a defenderse y a trabajar en equipo.


La escasa unidad es el problema fundamental del sector

De todos los sectores del mundo del trabajo hay uno que cuenta con el grado más bajo de unidad entre sus miembros. La total ausencia de conciencia de clase ha convertido al gremio de la seguridad privada en el sector con el grado de vulnerabilidad más alto. Tanto es así que eso ha permitido una infinidad de abusos por parte del tejido empresarial y del público.


Los miembros de este sector suelen culpar a las empresas y clientes de las malas praxis y de la deriva actual hacia empresas Low Cost e intrusistas; pero en realidad esta coyuntura también se debe a la escasa capacidad de acción en la lucha de sus intereses de los mimos profesionales. Los vigilantes de seguridad no saben defenderse y no luchan por sus derechos; cargan desde hace décadas con falsos estereotipos vinculados a la violencia y no saben como decir a la sociedad que en realidad son víctimas del sistema: de empresas que los explotan y de clientes que los acosan y obligan a hacer funciones que no son propias a las de su profesión. No obstante, por primera vez en mucho tiempo el colectivo de vigilantes de seguridad se ha dado en huelga.


Es tan llamativo este acontecimiento que por fin la sociedad no solo ha descubierto que existían como profesionales, sino que además han averiguado que tenían problemas similares a los demás trabajadores. Podría decirse que gracias a los vigilantes de El Prat la sociedad en general habla de los problemas de la seguridad privada. Por otro lado también es la primera vez que los mismos vigilantes han averiguado que pueden unirse y así defenderse; han observado además que la unidad produce resultados palpables ya que a su cargo tienen recursos muy poderosos: el control de infraestructuras críticas, de zonas de confluencia, de sectores energéticos y económicos. Tanto es así que se ha catalogado los sucedido en el Prat como un problema de seguridad nacional en el que están interviniendo los entes públicos más importantes.


Pero lo mejor de todo es que se ha producido el efecto Prat: otros aeropuertos, metros y universidades, también han convocado huelgas. Hasta se habla de una huelga general. Ante estos hechos solo cabe desear que el efecto Prat se propague, que haga más ruido y que de una vez los vigilantes habilitados aprendan a unirse y a defenderse. Sería la situación ideal para este sector tan perjudicado desde hace décadas por la tiranía empresarial.